El representante de Gobernación pidió esperar a que concluyan los trabajos para evaluar la vialidad y aseguró que los detalles detectados están siendo atendidos por la SICT y Capufe.
El representante de la Secretaría de Gobernación en Querétaro, Samuel Mena Stadelmann, rechazó los señalamientos de que las obras de modernización de la carretera México-Querétaro estén mal ejecutadas y pidió esperar a que concluya el proyecto para realizar una evaluación sobre su calidad.
Sus declaraciones se producen luego de que el secretario de Gobierno estatal, Éric Gudiño Torres, calificara como “mal hecha” la obra federal, al señalar que durante los trabajos se han presentado diversos problemas, entre ellos la aparición de socavones.
Mena Stadelmann consideró que todavía es prematuro emitir un juicio sobre el proyecto, debido a que los trabajos continúan en ejecución y los detalles detectados son atendidos por las autoridades responsables.

“Cada quien es responsable de sus declaraciones; ellos pueden decir lo que ellos crean conveniente. Nosotros decimos que hay que tener paciencia y, por supuesto, una vez que la obra esté terminada podríamos valorarla y ver cómo fue el proceso de construcción“, señaló.
El funcionario aclaró que la supervisión técnica corresponde principalmente a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y a Caminos y Puentes Federales (Capufe), por lo que dijo confiar en ambas instituciones para concluir adecuadamente el proyecto.

“No está mal hecha, tiene unos trabajos de primer nivel, el proyecto está muy bien hecho; pero obviamente se han encontrado algunos detalles“, afirmó.
Explicó que la intervención contempla cerca de 10 kilómetros nuevos de carretera, construidos con concreto cuya vida útil estimada sería de aproximadamente 30 años. Reconoció que el proyecto ha enfrentado diversas complicaciones durante su ejecución, pero aseguró que estas se encuentran en proceso de atención.
De acuerdo con Mena Stadelmann, los detalles pendientes deberán quedar atendidos durante este mes, mientras que la conclusión general de los trabajos está prevista para finales de agosto.
El representante federal también reconoció las molestias que las obras han generado entre los automovilistas debido a la carga vehicular, aunque sostuvo que se trata de una afectación temporal frente a los beneficios que tendrá la infraestructura a largo plazo.
“Entendemos perfectamente que la ciudadanía está molesta porque es un tema complicado de tráfico, pero es solamente un mes y va a ser una obra muy importante; es un problema a corto plazo, pero un beneficio a largo plazo muy importante“, puntualizó.
Respecto a los señalamientos sobre un supuesto abandono del Gobierno Federal hacia Querétaro, Mena Stadelmann rechazó esta percepción y aseguró que la Federación mantiene una importante cartera de proyectos e inversiones en la entidad.
Indicó que, sin contabilizar la construcción del Tren México-Querétaro, la inversión federal proyectada en el estado ronda los 55 mil millones de pesos, además de los recursos destinados a la modernización de la carretera 57 en los tramos de San Juan del Río hacia Querétaro y hacia la Ciudad de México.
El funcionario insistió en que será hasta la conclusión de la obra cuando podrán evaluarse sus resultados y posibles deficiencias, mientras que actualmente las autoridades y la empresa constructora continúan trabajando para resolver los puntos pendientes.