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SuscríbeteLa Fiscalía de Coahuila dejó en libertad a Adolfo Irving “N” tras acreditarse que se encontraba fuera de Saltillo cuando ocurrieron los atracos investigados
Luego de permanecer detenido durante varios días por su presunta relación con una serie de robos a casa habitación en Saltillo, Coahuila, Adolfo Irving “N”, originario de Querétaro, fue puesto en libertad después de que su defensa y familiares presentaran pruebas que descartaron su participación en los hechos.
De acuerdo con la información dada a conocer por las autoridades, la decisión se tomó tras la revisión de diversos elementos de prueba, entre ellos registros de geolocalización de su teléfono celular, los cuales demostraron que el queretano se encontraba fuera de la capital coahuilense durante la comisión de al menos cuatro de los robos que se le atribuían.
La detención ocurrió el pasado 14 de junio en una plaza comercial de Querétaro, donde Adolfo Irving acudió presuntamente para concretar la venta de artículos de colección relacionados con tarjetas Pokémon. Sin embargo, en el lugar fue interceptado por agentes ministeriales y posteriormente trasladado a Coahuila para enfrentar una investigación por el delito de robo calificado.
Inicialmente, las autoridades lo señalaron como posible integrante e incluso líder de una banda dedicada al robo en zonas residenciales de Saltillo. No obstante, durante la audiencia celebrada el 18 de junio, la defensa aportó evidencia que permitió aclarar su situación jurídica y evidenciar una posible confusión de identidad, derivada del parecido físico con uno de los sospechosos investigados.
Por esta razón, la audiencia en la que se definiría su vinculación a proceso no se concretó y la Fiscalía determinó dejarlo en libertad mientras continúan las investigaciones para identificar a los verdaderos responsables de los robos registrados en el sector norte de la capital coahuilense.
El caso generó atención tanto en Querétaro como en Coahuila debido a los señalamientos iniciales y a las declaraciones de sus familiares, quienes desde el primer momento sostuvieron que el comerciante era inocente y que existían elementos suficientes para demostrar que no se encontraba en el lugar de los hechos cuando ocurrieron los atracos.
