Share This Article
Noticias
SuscríbeteEl vocero Martín Lara Becerril señaló que las extensas jornadas de trabajo han incrementado el desgaste emocional del clero; ya cuentan con Casas de Escucha para brindar apoyo psicológico
El burnout, o síndrome de desgaste por exceso de trabajo, es el principal problema de salud mental que enfrentan los sacerdotes de la Diócesis de Querétaro, informó el vocero de la institución, Martín Lara Becerril.
Explicó que el crecimiento de la población en la entidad ha incrementado la demanda de atención pastoral, lo que ha provocado que muchos sacerdotes enfrenten largas jornadas laborales y un importante desgaste físico y emocional.

“El problema con los sacerdotes es el burnout, es decir, el cansancio excesivo por la carga de trabajo. Hemos tenido sacerdotes realmente muy cansados, muy agotados en el ejercicio de su servicio. Querétaro ha crecido enormemente y cada día aumenta el número de personas que requiere atención por parte del sacerdote”, expresó.
Lara Becerril detalló que, en las zonas urbanas, un sacerdote puede desempeñar sus actividades desde las 6:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche, atendiendo celebraciones religiosas, acompañamiento espiritual, visitas a enfermos, confesiones y otras labores pastorales.
Ante esta situación, la Diócesis de Querétaro ha impulsado las Casas de Escucha, espacios donde los integrantes de la comunidad religiosa pueden recibir apoyo emocional y atención profesional.
En estos centros, los sacerdotes tienen acceso a psicólogos y familiológos, con el objetivo de fortalecer su salud mental y prevenir que el desgaste derivado de sus responsabilidades afecte su bienestar y desempeño.
El vocero subrayó que estas acciones buscan brindar herramientas para que los sacerdotes puedan afrontar de mejor manera las exigencias de su ministerio y mantener un adecuado equilibrio emocional.
