Con obras en marcha y licitaciones en curso, el proyecto ferroviario conectará a Querétaro con Irapuato y otras regiones del país, impulsando el desarrollo económico y la movilidad
El Gobierno de México anunció avances significativos en la construcción de los trenes de pasajeros Ciudad de México–Querétaro y Ciudad de México–Pachuca, los cuales generarán alrededor de 260 mil empleos directos e indirectos en todo el país durante este año. El proyecto forma parte de la estrategia federal para impulsar el transporte ferroviario de pasajeros y traer beneficios económicos a las comunidades cercanas.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que este tipo de infraestructura no sólo busca mejorar la movilidad, sino también detonar el desarrollo económico en las regiones involucradas. En el caso específico de Querétaro, ya se han generado 5 mil empleos, los cuales aumentarán conforme avancen los trabajos en el derecho de vía, caminos logísticos, estaciones, bases de mantenimiento y talleres.
Actualmente, se reporta un 99% de avance en la prospección arqueológica del tramo correspondiente, en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). También se realizan censos forestales y trabajos de rescate de flora y fauna como parte de las medidas ambientales.
Por su parte, la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) informó que en agosto iniciarán las obras del tramo Querétaro–Irapuato, cuya construcción se dividirá en dos fases: de Querétaro a Apaseo el Grande, con fallo de licitación programado para el 18 de agosto, y de Apaseo el Grande a Irapuato, para el 6 de octubre.
Además, se anunció que entra en fase de estudios la ruta Querétaro–San Luis Potosí, junto con otros proyectos como Irapuato–Guadalajara, San Luis Potosí–Saltillo y Mazatlán–Los Mochis. Las evaluaciones ambientales comenzarán formalmente con la publicación de la convocatoria este 30 de julio.
El desarrollo de estos trenes forma parte de la visión de conectar al país con un transporte más seguro, eficiente y sustentable, en línea con proyectos como el Tren Maya y el Corredor Interoceánico, buscando que las comunidades se beneficien tanto durante la construcción como en su operación.