Se descarta la muerte de un canino, pero la Fiscalía ya abrió una carpeta de investigación por maltrato animal
En la colonia Eduardo Loarca, en el municipio de Querétaro, fueron rescatados tres perros que sufrían maltrato. La Secretaría de Bienestar Animal del municipio aseguró a los caninos y presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado (FGEQ), donde ya se ha identificado a un posible responsable.
Este caso generó gran revuelo en redes sociales, donde circuló la versión de que uno de los perros había sido asesinado a golpes por su dueño. Sin embargo, la titular de la dependencia, Lennyz Meléndez Chacón, desmintió esta información y aseguró que, aunque los animales presentaban signos evidentes de maltrato, ninguno perdió la vida.

“Si bien los perros mostraban señales de haber sido víctimas de violencia, es completamente falso que uno de ellos haya sido asesinado. Los vecinos reportaron el caso y gracias a su intervención logramos rescatarlos a tiempo. Estos tres perritos no serán devueltos a su agresor, sino que recibirán rehabilitación y posteriormente serán puestos en adopción“, afirmó Meléndez Chacón.
La funcionaria destacó que, aunque no hubo un homicidio animal, la Fiscalía ya investiga los hechos para sancionar el maltrato conforme a la ley. Además, enfatizó el papel crucial que jugaron las redes sociales en la difusión del caso, ya que la viralización de los reportes permitió que las autoridades actuaran con rapidez y aseguraran a los animales antes de que su estado de salud se agravara.
En Querétaro, el maltrato animal es un delito sancionado por el Código Penal del Estado, que contempla penas de hasta seis años de prisión y multas económicas para quienes sean hallados culpables de actos de crueldad contra los animales. La Secretaría de Bienestar Animal reiteró su compromiso con la protección de los derechos de los animales, exhortando a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de violencia en su contra.
Mientras se desarrollan las investigaciones, los tres perros rescatados permanecerán bajo resguardo y observación veterinaria, con la esperanza de que pronto encuentren un nuevo hogar donde puedan vivir con dignidad y sin violencia.