La medida aplicará en 250 planteles públicos de nivel básico, con el objetivo de fomentar una alimentación saludable entre los estudiantes.
A partir del 1 de abril, entrará en vigor en Querétaro la nueva disposición que prohíbe la venta de comida chatarra en escuelas primarias y secundarias públicas, como parte de una iniciativa de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para mejorar los hábitos alimenticios de los estudiantes y promover una vida saludable.
La Coordinadora de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ), Irene Quintanar Mejía, informó que esta medida iniciará en 250 escuelas públicas del estado y forma parte de un esfuerzo conjunto con los directivos escolares y responsables de los establecimientos dentro de las instituciones educativas.
“Ya hemos estado trabajando con la gente que tiene los establecimientos y con los directores de las escuelas. A partir del mes de abril, comenzaremos con este nuevo modelo. El 28 de marzo tendremos una reunión en la que aproximadamente 500 personas recibirán capacitación para alinear los establecimientos a la nueva normatividad federal“, detalló Quintanar Mejía.
La funcionaria estatal explicó que esta capacitación incluirá tanto a docentes como a las personas encargadas de las cooperativas escolares, con el propósito de establecer nuevos lineamientos sobre la alimentación de los alumnos. Durante el próximo Consejo Escolar, se abordará esta regulación para definir las estrategias de implementación.
Entre los productos que ya no podrán venderse en las escuelas se encuentran aquellos que cuenten con los sellos de advertencia de la Secretaría de Salud, los cuales indican altos niveles de azúcar, sodio y grasas saturadas. En su lugar, solo se permitirá la comercialización de alimentos nutritivos, alineados con las recomendaciones de salud pública.
La prohibición de la comida chatarra en las escuelas queretanas representa un paso significativo en la lucha contra los problemas de salud infantil, como la obesidad y enfermedades derivadas de una mala alimentación. Con esta medida, se busca que los estudiantes adopten hábitos alimenticios más saludables desde temprana edad y que las escuelas sean espacios que fomenten el bienestar integral de la comunidad estudiantil.