Protección Civil señala que los taludes permanecen inestables por las lluvias; uno de los principales puntos de riesgo va de Camargo a Pinal de Amoles
Las lluvias de los últimos días mantienen inestables diversos taludes de las carreteras federales 120 y 69, principalmente en la zona de la Sierra Gorda, por lo que existe una alta probabilidad de que se presenten nuevos deslaves, advirtió el coordinador estatal de Protección Civil, Javier Amaya Torres.
El funcionario explicó que la saturación de agua en el terreno provoca que los taludes pierdan estabilidad, aumentando el riesgo de desprendimientos de rocas, tierra y lodo en distintos puntos de las carreteras serranas.
Uno de los principales puntos de vigilancia se encuentra sobre la carretera federal 120, desde Camargo, en Peñamiller, hasta Pinal de Amoles, donde las curvas presentan diferentes zonas inestables debido al tipo de material.

“Prácticamente el talud desde Camargo, Peñamiller, hasta Pinal de Amoles, todo lo que son las curvas, tiene muchas zonas inestables por el tipo de material y después de Pinal de Amoles hasta Aguacatlán prácticamente todo el talud es inestable”.
Amaya Torres señaló que Protección Civil mantiene coordinación permanente con los municipios de la zona serrana para atender cualquier situación que pueda representar un riesgo para la población.
Las autoridades también han atendido recientemente desprendimientos de tierra en Cadereyta, con labores de retiro de material y limpieza de las vialidades en coordinación con autoridades municipales y personal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
A las afectaciones por deslaves se suma la situación registrada en Santa María de los Cocos, en Arroyo Seco, donde el incremento en el nivel del río provocó el aislamiento temporal de la comunidad.

Personal de Protección Civil ingresó a la zona mediante una tirolesa para verificar las condiciones de las familias, encontrando a los habitantes en buen estado.
El coordinador estatal informó que este miércoles el nivel del río ya había descendido y que, aunque la vialidad todavía no era completamente visible, se permitió nuevamente el paso de vehículos bajo supervisión de Protección Civil.
Mientras permanecieron aisladas, las familias recibieron despensas y medicamentos enviados mediante el DIF Estatal y la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Querétaro (SEDESOQ).
La expectativa de las autoridades es que la vialidad quede completamente abierta este jueves, siempre y cuando no se registre una nueva crecida del río.
Ante las condiciones de las carreteras serranas, Protección Civil pidió a los automovilistas extremar precauciones, reducir la velocidad y evitar detenerse en zonas cercanas a laderas o taludes, además de mantenerse atentos a posibles escurrimientos y desprendimientos de material.
