Durante la movilización también denunciaron amenazas contra activistas trans y demandaron un alto a la violencia hacia la comunidad LGBT+
Más de 8 mil personas participaron este sábado en una nueva edición de la Marcha del Orgullo LGBT+ en la capital queretana, donde además de celebrar la diversidad y la inclusión, integrantes de la comunidad aprovecharon el espacio para exigir la aprobación de la Ley de Identidad de Género, una de las principales demandas pendientes para la población trans en el estado.
La movilización inició en el Jardín Guerrero, donde se realizaron jornadas de salud, pruebas rápidas para la detección de infecciones de transmisión sexual y actividades de concientización sobre prevención y derechos humanos.

Posteriormente, las y los asistentes recorrieron las principales calles del centro histórico entre música, consignas y expresiones de orgullo, en un ambiente mayormente festivo. Sin embargo, durante el trayecto también se hicieron presentes exigencias relacionadas con el reconocimiento de derechos para las personas de la diversidad sexual y de género.
Al concluir el recorrido en Plaza Fundadores, activistas reiteraron la necesidad de que el Congreso local avance en la discusión y aprobación de la Ley de Identidad de Género, además de exigir acciones contundentes para frenar la violencia contra personas trans.
Durante el acto, algunas personas denunciaron públicamente que continúan las amenazas contra integrantes de la comunidad. Entre ellas, hicieron referencia a presuntas intimidaciones dirigidas a la activista María José González, quien previamente había denunciado agresiones y amenazas en su contra.

“Acaban de amenazar a María José en este mismo instante. Basta. No vamos a tener justicia si seguimos permitiendo estas agresiones”, expresó una de las participantes al tomar el micrófono frente a las personas asistentes.
Tras concluir la concentración, un grupo de manifestantes se trasladó a Plaza de Armas, donde realizaron algunas pintas en inmuebles gubernamentales. En el lugar se registró un momento de tensión entre participantes y personal de gobierno, aunque posteriormente la fachada intervenida fue rehabilitada.
La marcha se desarrolló bajo un operativo de acompañamiento por parte de autoridades estatales y municipales, quienes previamente estimaron una asistencia superior a las 8 mil personas y señalaron que el objetivo era garantizar una manifestación pacífica y segura para todas y todos los participantes.
