November 20, 2017

Familiares de Rubén Cárdenas Ramírez, el mexicano ejecutado la noche del miércoles en una prisión de Estados Unidos, lamentaron que haya imperado la cerrazón por parte de las autoridades de Texas, al hacer oídos sordos ante las peticiones de clemencia del gobierno mexicano.

 

“Triste porque uno todavía tenía esperanza de que cambiaran la sentencia porque fue injusto lo que le hicieron porque nosotros estamos seguros que él no fue, fue una condena injusta”, dijo Guadalupe Morales, prima de Rubén.

 

Ellos se reunieron en la casa de en la casa de Enriqueta Rosales, abuelita de Rubén, en la ciudad de Irapuato.

 

Desde ahí estuvieron al pendiente de lo que ocurría en el vecino país del norte y cuando la ejecución comenzó a retrasarse se abrió una luz de esperanza.

 

 

 

 

 

 

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