November 21, 2017

El despegue o aterrizaje del avión de la presidencia de la república no causa ningún tipo de demora a las aerolíneas comerciales, pues opera con la misma separación que el resto de las aeronaves, aclaró el director del SENEAM, Roberto Kobeh González.

Recordó que en 2016, la dirección de aeronáutica civil ordenó dar la separación reglamentaria normal, como si fuera cualquier otra aeronave, solo con prioridad para aterrizar o despegar, como ocurre en cualquier otro país.

Así, a la salida del avión de la presidencia, si una aeronave comercial estaba por despegar, deberá esperar entre un minuto o un minuto y medio más, lo que claramente no significa una demora o retraso, subrayó el director general de servicios a la navegación en el espacio aéreo mexicano (SENEAM).

Destacó también que el avión de la presidencia solo realiza ocho operaciones a la semana en promedio (cuatro despegues y cuatro aterrizajes) en comparación con las mil 200 operaciones de las líneas comerciales (ocho mil 400 separando despegues y aterrizajes) a la semana.

Por ello, “no es posible que con ocho operaciones, el avión presidencial demore miles de vuelos de las líneas aéreas”, expresó Kobeh González.

Este día, el gobierno de la república informó a los usuarios de aeropuertos del país que en repetidas ocasiones, pilotos de aerolíneas comerciales han justificado ante pasajeros, que el retraso de vuelos a su cargo se ha debido a operaciones del avión presidencial.

“Eso es falso. La estadística demuestra que 66 por ciento de las demoras son responsabilidad de las aerolíneas y cero por ciento es imputable a vuelos oficiales”.

Radar News

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