October 21, 2017

Postear demasiado sobre tu relación en las redes sociales puede ser perjudicial, aquí te explicamos.

• Más allá de las precauciones que nos han dicho debemos tener al compartir detalles de la vida personal en las redes, hay también formas de interactuar en ellas que a veces rompe con la norma para caer en un hábito compulsivo y no pocas veces hasta fastidioso.

• Cuando esto se da en una relación de pareja puede también causar serios conflictos.

• No hablamos de restringir libertades, pues cada uno puede postear todas las selfies que quiera, sino de usar las redes sociales de una manera “social” y no una forma de dar rienda suelta a lo que sea.

¿Cuánto es demasiado?
• Un equipo de investigadores del Reino Unido, dirigidos por el Dr. David Houghton, afirma que postear más de 3 veces al día en Facebook, por ejemplo, puede empezar a volverse irritante para muchas personas.

• Otros estudios dicen que demasiado depende mucho de la red que uses, pero que un nivel preocupante sería:
a) Facebook 21 posteos al día.
b) Twitter, 36
c) Google plus, 16

• Sin embargo la gente suele tener más tolerancia a esto cuando la cuenta que postea tiene un alto número de seguidores.

¿Qué tan inofensivo para las relaciones es postear muchas cosas en las redes?

• Aún nos falta mucho por saber al respecto, pero cada vez hay más estudios que confirman algo que hemos sabido por miles de años; “Demasiado de algo, siempre es demasiado”.

• El Dr. Houghton concluye que si posteas demasiadas “selfies” en tus redes sociales, corres el riesgo de enajenar y apartar de ti a amigos, familia y, por supuesto, tu pareja, lo que promueve el debilitamiento de los vínculos afectivos con ellos.

• Un estudio realizado acerca de la “psicología detrás de twitter” encuentra que la razón principal para dejar de seguir a alguien es porque postea demasiado; 66% respondieron esto vs 38% que te dejan de seguir porque no twitteas.

• Incluso el estudio realizado encontró que aquellas personas que compartían selfies todo el tiempo se sentían más distantes de sus parejas que del resto de las personas en sus redes.

• Para algunas personas, puede empezar a desarrollar ansiedad el estar continuamente checando la interacción y reacción de otros hacia sus posteos en las redes.

5 razones científicas del por qué compartirlo todo no nos hace más felices.

1. Te sientes bien contigo mismo/a sólo cuando te reafirmas a través de las redes.

• Esto se conoce como Autoestima contingente basada en las relaciones (Una autoestima muy frágil que depende de las reacciones de otros hacia uno mismo).

• Por ejemplo, la Dra. Gwendolyn Seidman, del “Albright College” dice que las parejas que comparten cosas como “lo deliciosa que está la lata de atún en agua que su pareja les acaba de abrir porque les ama con todo el corazón” son personas que de manera inconsciente no se sienten seguras de sí mismas ni de su relación y así mandan mensajes al mundo de “este es mío y vean como me ama”, ya que en el fondo ellos no lo creen.

2. Formas una imagen fantaseada del tú que quieres ser o la vida que quieres tener.

• Un estudio publicado en el Journal Computers in Human Behavior establece que aquellos que publican que siempre están en fiesta, que aman la naturaleza y se toman una selfie acostados en el pasto (así sea del camellón de la colonia) o comen en el restaurante de moda y le toman foto a su filete Wellington, nos dicen más del tipo de vida que quieren tener o el tipo de persona que les gustaría ser, más de la vida que tienen o la persona que son (quien verdaderamente tiene esa vida no lo anda publicando así).

• Evidentemente el contraste con la realidad, cuando ya interactúas en vivo, puede ser muy distinto.
• Adicionalmente, las personas que hacen estas publicaciones son las mismas que tienden a postear status de alto contenido emocional o melodramático en las redes.

a) ¡Amo mucho a mi tortuga y a mi pez dorado que siempre que me ve llegar salta de felicidad!
b) ¡Ya no hay hombres caballerosos en este mundooooooo!
c) ¡Qué día tan horrible, ya quiero que termine!

3. Se te hace adictivo

• Una investigación realizada en el Laboratorio de neurociencias sociales, cognitivas y afectivas de la U. de Harvard, realizado por la Dra. Diana Tamir, encuentra que, cuando revelamos información nuestra en las redes sociales, nuestro cerebro responde de la misma manera que lo hace de manera muy similar a cuando tenemos sexo, dinero o comida. Es decir, nos da una recompensa

• La cuestión es que, si no lo matizamos con la razón, esto se nos puede ir de las manos.

4. Es una falsa vía de escape al sentimiento de soledad interior

• En la Universidad Charles Sturt, en Australia, estudiaron el perfil de Facebook de 616 en las que encontraron alguna referencia a un sentimiento continuo de soledad en 308 de ellas.

• Estas 308 solitarias, todas mujeres, tendían a revelar más cosas privadas de sí mismas en las redes. Cosas como incluso su dirección, pero sobre todo, el 98%, su estatus de relación públicamente. 79% revelaban sus gustos en películas, libros o pasatiempos, en un intento inconsciente, dicen los investigadores, de hacer más sencillo a los demás encontrar afinidad y hacer contacto con más amigos.

• El problema radica que la calidad de estas relaciones, al estar basadas casi exclusivamente en la virtualidad, no es de lo mejor.

5. Posteas más porque tienes más necesidad de recibir más retroalimentación, pero también la posibilidad de cometer más errores

• Un estudio realizado por las Dras. Katherine Karl y Joy Peluchette dicen que las personas que tienden a postear demasiado tienden a ir relajando sus propios límites con el tiempo.

• Incluso pueden empezar a subir el tono de comentarios o naturaleza de sus fotos si sienten que lo que han subido hasta ahora ha tenido una respuesta favorable.

• Esto evidentemente aleja a tus verdaderos amigos o afecta tu relación, mientras que puede acercar a extraños de intenciones variadas a tu vida.

Pues es mi vida y yo no creo que tenga nada de malo

• Es verdad, como dijimos al principio no se trata de una restricción a la libertad de nadie, sino el darte cuenta lo paradójico que es usar una red social para que el final hagas cosas que justo te alejen de los demás.

¿Y si es mi pareja la que comparte y por más que le digo no cambia?

• Hazle saber tu preocupación por su conducta. Recuerda que no puedes prohibir.

• Ajusta tu red para que veas menos de sus posteos, así no te alterarás.

• Si te es molesto o incómodo, pídele que no te etiquete o que no pnga fotos tuyas en la red.

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