October 21, 2017

Han pasado ocho años desde que la escudería más exitosa en la historia de Fórmula Uno ganó su último campeonato de constructores, siete desde el más reciente de pilotos e incluso han pasado casi dos años desde que un piloto de Ferrari subió a lo más alto del podio en una carrera.

Ese último ganador de un Gran Premio con el Cavallino Rampante fue el español Fernando Alonso.

El ibérico llegó al equipo italiano buscando el tercer título de su carrera después de conseguir dos con Renault en la década pasada, pero después de cinco temporadas aguardando por un auto competitivo, para el 2015 se marchó a McLaren.

Para reemplazarlo, Ferrari contrató al alemán Sebastian Vettel, el último gran dominador de la Fórmula Uno tras conseguir cuatro títulos al hilo con Red Bull, pero quien no tuvo una buena temporada anterior.

El germano rompió su contrato con la escudería austriaca para cumplir el sueño de estar al frente del monoplaza con más historia en la máxima categoría.

Sin embargo, no llega al equipo de los sesenta, setenta y ni siquiera al de los cinco títulos de su compatriota Michael Schumacher; arriba a una escudería que vive una nueva reconstrucción para intentar recuperar el prestigio.

LA ÚLTIMA VEZ ANTES de 2014 que Ferrari no había ganado alguna carrera en toda la temporada fue en 1995.

En septiembre de 2014, el polémico Luca Cordero di Montezemolo dejó de ser presidente de la Scuderia Ferrari y Sergio Marchionne tomó su lugar, mientras que Maurizio Arrivabene fue nombrado director del equipo apenas en noviembre y ha llevado a cabo varios cambios en la directiva. El monoplaza de 2015 es el primero supervisado por completo por el británico James Allison, director técnico.

El equipo tenía esperanzas en el nuevo chasis, que se comportó de buena manera en Jerez, pero fue irregular en Montmeló, con lo que Ferrari otra vez se sintió lejos de Mercedes, y más cerca de pelear por un lugar en el podio de los constructores. El único motivo para ilusionarse en Maranello es Vettel. El alemán forjó una carrera exitosa en Red Bull, pero ha dejado las i las de un lugar que ya era su casa, y llega con experiencia a Ferrari para encabezar esta reconstrucción; al principio deberá ser paciente, ya que el director del equipo vaticinó apenas dos victorias para esta temporada, un par más que en 2014.

Para acompañarlo tendrá a otro campeón del mundo, el finlandés Kimi Räikkönen, y como uno de los pilotos de prueba al mexicano Esteban Gutiérrez.

Con información de milenio.com

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